jueves, 25 de febrero de 2010

Con la iglesia hemos topado... otra vez

Que los curas, obispos, cardenales y demás tengan su derecho a quejarse y replicar, como ciudadanos vale.
Que lo tengan también como gremio, de acuerdo. Suponiendo que tengan un estatuto laboral o algo similar por el que regirse.
Ahora y siempre –para adquiera un cariz de su argot-, tratan de gobernar en todos los rincones de este “bendito”mundo. Claro, si tenemos lo que merecemos.
Después de haber salido a la luz que el fisco entregará 252 millones de euros a la iglesia (11 millones más que en 2008 y 150 más que en 2007) gracias a las almas caritativas que lo subrayan en sus declaraciones de la renta anuales, de qué podemos quejarnos. A esto podríamos sumarle las subvenciones por docencia, sanidad,…
Y agradecidos como son, cobran por entrar a ver “sus” iglesias. Ahora entiendo cuando san Mateo, en su evangelio, citaba a Jesús con aquel: Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Para más "inri", ahora le instan al jefe del estado español para que se someta contra la voluntad de la mayoría parlamentaria. Permítanme la expresión, ¡con dos cojones!. ¡Si es que amenazan con excomulgar a los políticos y redimen al soberano si ha de estampar su firma!, ¡eso es saber echar un órdago!. Pues yo quiero que me excomulguen y me borren de sus registros.
No soy creyente pero respeto todas las inclinaciones y creencias. Mas son estas y otras cosas aún más reprochables las que me abren un frente contra la empresa que lo gestiona. Desde mi educación, creo que se trata de simple sentido común.
Desde mi humilde rincón, propongo al estado que les cobren el IRPF que les corresponda por ingresos como gran empresa que forman. Y a la SGAE que no se corten a la hora de exigirles los derechos de autor por cada salmo.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Las islas Malvinas

Decía André Malraux que "El arte es una rebelión contra el destino."
Siendo aún un crío, recuerdo que viví con cierto interés –supongo que todas las guerras “occidentales” lo ocasionan más-, allá por el año del Mundial en España, en 1982, lo que se conoció como “La guerra de las Malvinas”. Un intento fallido y desproporcionado de Argentina por recuperar las islas del mismo nombre.
Claro, supongo que por la edad, afinidad cultural y otros términos políticos que he ido aprendiendo después, mi simpatía se centraba a favor de la República de Argentina. Hoy, simplemente, y después de haber conocido más detalles sobre aquel suceso histórico (como casi todo lo que tocan los anglosajones) no justifico aquellas actuaciones.
Estos días, las islas Malvinas, vuelven a ser noticia. Buscando, me ha parecido observar que los recursos que tratan de explotar algunas empresas británicas se encuentran al Sur, no muy lejos de aquél de los Polos, en el Banco Namuncurá, cuya profundidad varía entre 50 y 200 metros y se supone que formaba una isla en el primer período glacial y que actualmente cumple una importante función de producción de la flora y fauna en aquella área oceánica, asociadas a las aguas sub-antárticas con alta concentración de nutrientes y saturación de oxígeno. Y podría seguir aportando datos y datos.
A mi parecer, debería de ser una zona Natural y no de explotación de un recurso –cuencas petrolíferas y gasíferas- del que se estudian y prevén alternativas más naturales y menos contaminantes.
Nuevamente, “los italianos que hablan español y se creen franceses” (Octavio Paz) parece que vuelven a exigir la recuperación del territorio de los kelpers. Espero que unos y otros sean, esta vez, más sensatos a la hora de adoptar posturas.
Supongo que estas rebeliones contra el destino no son el arte al que aludía Malraux.

lunes, 22 de febrero de 2010

Estado anímico

Como he venido relatando, creé esta página para obligarme a escribir. Sé que no parece que lo esté consiguiendo dado el resultado de las cosas que "cuelgo" pero sí, estoy escribiendo. Lo que sucede es que estoy revisando mis letras desde el principio y mi estado anímico está exhuberante en estos momentos. He corregido ya dos que, posiblemente, apenas me hubiera atrevido a enseñar y de las que me empiezo a sentir orgulloso. No las pongo aquí, de momento, en pos de evitarme disgustos -vanidad aparte-.
Cuando tenga cierta cantidad corregida y todas debidamente registradas, las iré mostrando.
Nuevamente, gracias por estar ahí. Ahora me voy a tomar algo para celebrarlo.

jueves, 18 de febrero de 2010

Lluvia

No llueve, más bien diluvia sobre Huelva, donde me encuentro ahora mismo. Hace un tiempo, era causa suficiente para salir a la calle, cobijarme en un bar, sentarme al lado de las cristaleras y, con el sonido del agua repicando contra los cristales, escribir con la ilusión de un niño con las pinturas en la mano.
Sin embargo, hoy parece que no me inspiran los goterones caídos del cielo. Me obligo a escribir algo -esto- para que no se me duerma la mano y, de paso, a ver si despierto mi mente.
Puede que no empiece con buen pie en este blog repitiendo, básicamente, el argumento de ayer pero necesito escribir para tratar de hallarme. De momento, esto es lo único que taladra mi cabeza.
Estos últimos días he escrito algunos versos, una cancioncilla a mi hermana y algunas coplillas a César y su grupo, pero eso es todo. Eso y esto, claro.
¡Ea, voy a calar mis botas y a tomarme unas cervecitas mientras leo la prensa! Si no me acompañan las musas, por lo menos disfrutaré un rato.
Pd.- Hoy he colgado en el facebook un video del Robe donde recita: "Para algunos, la vida es galopar un camino empedrado de horas, minutos y segundos. Yo, más humilde soy, y sólo quiero que la ola que surge del último suspiro de un segundo, me transporte mecido hasta el siguiente", que extrajo del libro de poemas "La mala gana" de Santos Isidro Seseña.
Me encanta.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Saber e ignorar -con perdón-

Bueno, sigo con mis peleas con esta máquina, como habréis comprobado, pero al tema.
Lees y parece que estás aprendiendo. Sí, digo bien, parece.
Llevo escribiendo desde los... doce o trece años, lo cual podría indicar que tengo cierta experiencia en esta ardua pasión que se define como un arte. ¡Uf, arte, mucho peso para mí, he pensado siempre!
Pues bien, de la última lectura que estoy realizando voy aprendiendo que tantos años escribiendo no me han otorgado ni la técnica ni la capacidad para hacerlo bien. Creo que se podría decir que estoy aprendiendo cuánto es lo poco que sé... Y, realmente, esta sensación me ha desmoronado bastante.
Quiero decir que lo que siempre me ha movido a escribir ha sido una inquietud interior que no sabría muy bien explicar pero que tiene que ver, sin duda, con mi ego. Desde casi mis inicios, he leido y admirado a Baudelaire pero me temo que no supe captar adecuadamente el mensaje de su afirmación sobre la inspiración, de la que decía que se consigue trabajando. Yo, más fino que la ostia, dale que te pego a escribir y escribir versos, en su mayoría (nunca he sido capaz de llevar a buen puerto los relatos y, menos aún, las novelas que he intentado escribir). Tanto es así que, a día de hoy, tengo unas seiscientas o setecientas composiciones de versos. Pero como digo, ahora me temo que, como mucho, si las paso por el tamiz apenas salvaría tres o cuatro, y tal vez exagero para no hundirme del todo.
Lo más jodido del todo es que hace poco he terminado de redactar un libro por encargo de César López Perea sobre su grupo Och8 Vientos y temo que no esté a la altura de su "exposición" ante las lecturas atentas de quien se lo ponga en las manos... Espero que las fotos que escoja César, al menos, sean buenas y entretengan.
Sólo me queda por decir que el libro que estoy leyendo es "Romper una canción", escrito por Benjamín Prado sobre cómo escribió mano a mano con Joaquín Sabina las letras de las canciones del último disco de éste, "Vinagre y rosas".
El libro me lo regaló mi hermano, a quien sólo puedo estar agradecido por haberme ayudado a abrir un poco los ojos porque, si quiero seguir escribiendo, tengo que aprender a trabajarme los versos y no bastarme sólo con rimarlos.
Gracias, chache, Benjamín, Joaquín... y César.
Besos castos.

martes, 16 de febrero de 2010

Juan Calle

16 de febrero de 2010
¡Bienvenidos!

Antes de nada quiero agradeceros que os paséis por mi huequecito en la red. Espero que os gusten los contenidos que iré publicando y que tengáis algo de paciencia, no soy muy docto en estas lides y me tendré que pelear con esta máquina muchas veces para conseguir lo que pretendo.

Gracias de antemano... Besos castos.