jueves, 18 de febrero de 2010

Lluvia

No llueve, más bien diluvia sobre Huelva, donde me encuentro ahora mismo. Hace un tiempo, era causa suficiente para salir a la calle, cobijarme en un bar, sentarme al lado de las cristaleras y, con el sonido del agua repicando contra los cristales, escribir con la ilusión de un niño con las pinturas en la mano.
Sin embargo, hoy parece que no me inspiran los goterones caídos del cielo. Me obligo a escribir algo -esto- para que no se me duerma la mano y, de paso, a ver si despierto mi mente.
Puede que no empiece con buen pie en este blog repitiendo, básicamente, el argumento de ayer pero necesito escribir para tratar de hallarme. De momento, esto es lo único que taladra mi cabeza.
Estos últimos días he escrito algunos versos, una cancioncilla a mi hermana y algunas coplillas a César y su grupo, pero eso es todo. Eso y esto, claro.
¡Ea, voy a calar mis botas y a tomarme unas cervecitas mientras leo la prensa! Si no me acompañan las musas, por lo menos disfrutaré un rato.
Pd.- Hoy he colgado en el facebook un video del Robe donde recita: "Para algunos, la vida es galopar un camino empedrado de horas, minutos y segundos. Yo, más humilde soy, y sólo quiero que la ola que surge del último suspiro de un segundo, me transporte mecido hasta el siguiente", que extrajo del libro de poemas "La mala gana" de Santos Isidro Seseña.
Me encanta.

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