miércoles, 24 de marzo de 2010

El oculto poder del pueblo.

De origen griego viene la palabra democracia (demos=pueblo y krátos=gobierno o poder).
La definición de la RAE es algo más ambigua -doctrina política “favorable” a la intervención del pueblo en el gobierno-.
Lejos de expresar mi sentir sobre tales definiciones llevadas al campo de batalla, creo que es imponderable que la democracia acaba siendo la tiranía de la mayoría. Mal que bien, las minorías lo venimos aceptando.
Después de reunir ciertos requisitos para ejercer el derecho al voto, al final, nos veremos sometidos al “grupo” político que adquiera más escaños mediante el complejo recuento con la fórmula D’Hont.
Las definiciones deberían de ser correctas por su aplicación, no por su denominación. Es así que, si el pueblo pudiera elegir a cada ministro, parlamentario, concejal, etc., verdaderamente sería más justo que el pueblo pagara por los errores consecuentes. Ahora bien, si se elige a un “Grupo”, es el pueblo el que termina, igualmente, pagando los errores de los ¿acoplados?.
Creo haber contado hasta 17 Ministerios actualmente, más el director de orquesta serían 18.
¿Por qué no optar por elegir para el Ministerio de Economía y Hacienda o para el de Vivienda a quien se considere más capacitad@, en lugar de aceptar que me impongan a Rajoy como ministro de Cultura o a Trinidad Jiménez como ministra de Sanidad y Consumo? (No voy a cebarme con Aído).
Supongo que los intereses generados se ocultan tras este “insondable” MIniSTERIO. De lo contrario, y con la nueva aportación tecnológica, podríamos ir seleccionando de abajo arriba, de pueblo a estado, -¡de acuerdo, mediante el complejo sistema de D’Hont!- cada uno de los pretendientes a ocupar estas jugosas carteras… Y al director de orquesta, claro.
Tal vez piensen que no tenemos capacidad para ello pero reitero que somos quienes al final tendrán que atenerse a las consecuencias.
Como dijo Winston Churchill: “La democracia es la peor forma de gobierno, excepto todas las otras formas que se han probado de tiempo en tiempo”.

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