sábado, 22 de mayo de 2010

Gilda Hayworth.


«Todos los hombres que conozco se acuestan con Gilda, pero se levantan conmigo».
Así fue Margarita Carmen Cansino, la neoyorquina de padre sevillano y madre de origen irlandés que se convirtió, sin lugar a dudas, en el símbolo sexual de la década de los cuarenta. Sobre todo tras su intervención en la famosa película censurada por la iglesia "Gilda".
Nadie ha conseguido despojarse tan sutil y sinuosamente de un guante. Nadie.
Por ella, llegué a odiar a Glenn Ford tras propinarse el más famoso intercambio de estoicas y rabiosas guantadas.
Por esta película, colocaron su imagen en la bomba atómica de pruebas que lanzó Estados Unidos en las Islas Bikini. Ni qué decir tiene que montó en cólera y emprendió una expedición hacia la Cordillera de los Andes para enterrar allí una copia de la película, con el fin de perdurar ante un desastre nuclear.
También odié a Edward Judson, Orson Welles, al principe Ali Khan, Dick Haymes y James Hill, con quienes se casó a lo largo de su vida.
La dama de Sanghai nunca fue nominada a los Oscar pero tiene una estrella en el Paseo de la Fama y, curiosamente, fue "La ira de dios" su última película en la gran pantalla.
Rita Hayworth, a punto de cumplir los 50, empezó a tener problemas de memoria. El desconocimiento de la enfermedad del Alzheimer en aquella época hizo que se pensase que era alcoholismo. No fue hasta los sesenta y dos años -1980- que se lo diagnosticaron, siete años antes de morir por dicha enfermedad.
La más guapa pelirroja interpretó muchos y buenos papeles a lo largo de su vida pero, como dijo ella misma, «Nunca hubo una mujer como Gilda».

1 comentario:

  1. ...una de mis actrices favoritas!!!
    Que bueno que les dediques un trocito de tu blog...¡¡¡genial!!!
    ;)

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