lunes, 21 de junio de 2010

Instrumentos de púa.


Quiero hacer un hueco en mi blog a una reivindicación cultural, pedagógica y profesional. Al igual que la guitarra, el piano o el clarinete -en lo tocante a lo musical-, así como la educación física o la animación socio-cultural, considero que deberían de instaurar un grado superior de instrumentos de púa en Madrid.
No es una cuestión de desmerecimiento de ninguna de las nombradas ni de las omitidas. Se trata de un reconocimiento a los “profesionales” loados en el ámbito de la cultura pero que no parecen tener un reconocido hueco definitivo en la sabiduría administrativa.
Puedo hurgar en los antecedentes -estamos en la tierra prometida de los arqueólogos e historiadores-. La bandurria, por ejemplo, encierra en sí un trémolo de posibles orígenes, uno de ellos data del 400 d. c., aproximadamente, y ha formado parte de las civilizaciones romana, babilónica, egipcia, árabe,… Lo que no se puede negar es que la historia de la música y sus instrumentos están ligados indivisiblemente a la historia de las civilizaciones.
Se implantó en España después de algunos trasiegos y, de aquí, se ha expandido a lo largo de los siete mares en las conquistas y descubrimientos que han ensortijado el cum lauden de la piel del toro –no sólo íbamos a exportar enfermedades-.
Generalmente distinguidos como bandurria o laúd, según la tonalidad o resonancia, se nos presentan la bandurria soprano, el laúd –o bandurria- contralto, el laúd –o bandurria- tenor y el laúd –o bandurria- barítono, dentro de la familia de instrumentos de plectro españoles, ejerciendo “la voz cantante” de los conjuntos llamados de pulso y púa.
La mandolina es conocida en más países y, aunque hay lutieres que lo fabrican en España, estos suelen provenir allende nuestras fronteras.
Desde Vivaldi o Beethoven, que llegaron a componer música docta para esta clase de instrumentos, hasta la tonalidad tímbrica que han buscado artistas de talla popular como Carlos Cano, María Dolores Pradera, José Antonio Labordeta, Los Sabandeños, la Rondalla de Boltaña, Leonard Cohen, Bunbury, El Nuevo Mester de Juglaría o Joaquín Sabina, pasando por la ardua interpretación y composición de artistas en distintos géneros musicales, como Julio Pereira o Jacob do Bandolim, o los sobradamente reconocidos en el ámbito más clásico de la música como Yasuo Kuwahara o Marga Wilden-Hüsgen (sin duda referencias en los mejores conservatorios del mundo), los instrumentos de púa forman parte del culto histórico, sin ningún género de dudas. Aparte de España, son interpretados en casi toda Europa, Iberoamérica, Japón o Filipinas,… ¿Hemos de quedarnos,pues, también en esto a la zaga?
Es una lástima que los maestros y amantes del plectro, de la púa, salvo en Murcia, no obtengan apoyo gubernativo para documentar y ensalzar estos instrumentos que requieren, sin duda, de una destreza que concluye siendo agradecido por los oídos de quien ama la música. Es por esto que deberemos estar agradecidos a las investigaciones y desarrollo realizados por enamorados incondicionales de estos instrumentos de los que la historia se encargará de poner nombres y apellidos.
Finalmente, estoy convencido de que estos instrumentos no tienden a su desaparición pero sí sería más prócer que obtuviera el reconocimiento debido, que es por lo que se está luchando y a cuya causa me uno por estimarlo en alto grado de admiración. ¿Qué digo alto? Superior, como el grado que corresponde que obtengan.
En países como Italia o Alemania, los instrumentos de Púa son considerados de música docta. En Madrid, sin embargo, existe hasta el grado profesional, pero no se puede obtener la conclusión académica. De los tres grados –Elemental, Profesional y Superior-, los músicos de plectro se ven huérfanos del último, viéndose obligados a viajar, incluso fuera de nuestras fronteras para poder obtenerlo.
La Comunidad de Madrid, como entidad pública y centro geográfico y político de España, debería garantizar el derecho de finalizar unos estudios partícipes directos, como así creo haber documentado –aunque brevemente-, en la historia y en su cultura.
Por eso, ¡Grado Superior de Instrumentos de Plectro en Madrid, YA!

8 comentarios:

  1. Pues muchas gracias Juan, esta lucha, no atendida hasta ahora por la Comunidad de Madrid, lleva años labrándose, y aún tenemos cuerda para Rato, hasta conseguirlo, que no será más que el principio de un ensalzamiento debido de los instrumentos de púa.

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  2. Juan Calle, eres un sabio. Como estudiante de bandurria de grado medio en Madrid, y que no podré continuar mis estudios de superior en esta comunidad, te agradezco enormemente esta entrada en tu blog. Creo que das las razones evidentes que hacen inexplicable el que en Madrid, "capital" de la bandurria no se pueda cursar grado superior.

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  3. Cuando los aficionados y profesionales nos pongamos de acuerdo y no intentemos sacar rédito personal a toda costa, entonces podremos conseguir algo.

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  4. Sí, al final yo creo que el problema es que un Funcionario de los que describía Benedetti, y que en tiempos debió ser músico (no sólo por tocar un instrumento, sino por sentir la música), dejó de serlo, y no quiere que le interrumpan su pacífica y estática vida... me temo que sea algo así lo que está ocurriendo...

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  5. Muchas gracias a vosotros. A vuestra disposición, que es la de todos. Machado dijo: "Caminante, no hay camino, se hace camino al andar..." Espero que esto sea un paso para lograr este objetivo común de tod@s.

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  6. La verdad es que es una pena que no se haya aún acometido establecer una cátedra superior de instrumentos de plectro en los conservatorios de Madrid.
    LLevo casi 30 años en una orquesta de pulso y púa de Madrid y tenemos un curriculum bastante amplio de actuaciones en Europa y América llevando la música de estos instrumentos españoles como enseña de nuestro pais, que bien valdría mas consideración por parte de los que llevan estos asuntos musicales a nivel oficial en los conservatorios, hay que seguir luchando para conseguir esto.

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  7. Hola a todos los participantes.
    Lo primero felicitar a Juan Calle por todo lo que dice.
    Yo creo que ya los instrumentistas de púa ya debemos de dejar de luchar....
    Nos merecemos un Superior en Madrid, mas conservatorios donde se estudie la especialidad, mas reconocimiento del mundo de la música...
    Ya es hora.
    Pero como no nos cansamos seguiremos luchando hasta que tengamos por lo menos las mismas oportunidades que un guitarrista.
    Ánimo....

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