viernes, 23 de julio de 2010

Machado errante.

"He andado muchos caminos, / he abierto muchas veredas, / he navegado en cien mares / y atracado en cien riberas..."
Hay algo que tienen en común muchas ciudades: Las soledades del poeta y prosista Antonio Machado... Bueno, eso y alguna casa en la que moró con la clásica placa citándolo.
"Veréis llanuras bélicas y páramos de asceta / —no fue por estos campos el bíblico jardín—; / son tierras para el águila, un trozo de planeta / por donde cruza errante la sombra de Caín".
Aunque nació durante la tercera guerra carlista en Sevilla, pronto comenzó a trasladarse de un lugar a otro, primero por necesidad y, después, por la lucha poética contra la insipiencia.
Madrid, París, Soria, Baeza, Segovia, Rocafort,... hasta su fallecimiento en Collioure -Francia-, donde llegó huyendo del franquismo.
"... La tarde más se oscurece; / y el camino que serpea / y débilmente blanquea / se enturbia y desaparece..."
Pese a su descarada juventud -23 años-, fue uno de los miembros más representativos de la Generación del 98, llegando a entablar, además, amistad con Valle-Inclán, Rubén Darío, Unamuno, Oscar Wilde, Pío Baroja, Juan Ramón Jiménez, Lorca,... a lo largo de su vida.
Aparte, fue considerado de los más apreciados al no tomar posesión de su sillón en la Real Academia Española, en 1927. En el año 2007, se instaló su busto en la Biblioteca Nacional de España en Madrid, hecha por Pablo Serrano en 1966, encontrándose también en el Centre Georges Pompidou de París y en el MOMA de Nueva York.
"Nunca perseguí la gloria
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canciòn;..."
En su estancia en Soria, se casó con Leonor Izquierdo pero falleció de tuberculosis al poco. Años más tarde, comenzó a cortejar a una dama casada, Pilar Valderrama, a la que citaría en sus poemas bajo el seudónimo de Guiomar.
Durante los años veinte y treinta, el autor de La Saeta más conocida, escribió teatro junto a su hermano, Manuel, entre las que podríamos destacar "La Lola se va a los puertos" o "La duquesa de Benamejí".
Antonio Machado murió, por una neumonía, recién exiliado y en la miseria. Al día siguiente de ser enterrado, llegó una carta de la Universidad de Cambridge ofreciéndole un rectorado que le estabilizaría, por fin... pero del que ni siquiera tuvo conocimiento.
Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla / y un huerto claro donde madura el limonero; / mi juventud, veinte años en tierra de Castilla; / mi historia, algunos casos que recordar no quiero...
Creo que los versos del autor de "Soledades" o "Campos de Castilla" dicen más de lo que yo podría escribir sobre él:
Ya hay un español que quiere / vivir y a vivir empieza, / entre una España que muere / y otra España que bosteza. / Españolito que vienes / al mundo te guarde Dios. / Una de las dos Españas / ha de helarte el corazón...
Y cómo iba a cerrar el capítulo de hoy sin una referencia universal:
Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

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