miércoles, 25 de agosto de 2010

Iba de Carlos.

Soy un aficionado a la radio. Me refiero a esos momentos en que el runrún de las voces me hace compañía cuando me levanto, me acuesto o, durante el día, realizo alguna labor. Supongo que es algo que heredé del entorno familiar en que me crié.
Hace ya casi tres años, como creo que ya he comentado alguna vez, inicié un programa de música de la mano de mi compadrito Ángel e íbamos tutelados por Marta. Se llamaba "Biofusas y otras musas". En él, tratábamos de abordar toda la música que fueramos capaces de compartir pero contando historias o anécdotas sobre los intérpretes, o los temas, o lo que tuviera algo que ver con ese mundo.
Curiosamente, una de las personas que más me gustaba escuchar fallecía el día anterior: Carlos Llamas. Recuerdo que abrí el programa dedicándoselo con un tema de Sabina que le gustaba mucho -hube de improvisar, suerte que el tema lo tenía-.
Antes de ayer, falleció el otro que me ponía la salsa en aquellas tertulias por las que trataba de acostarme temprano, sólo por escucharles debatir o dialogar: Carlos Mendo.
El programa se llama -aún- "Hora 25" con el que yo conectaba después de las noticias de las 22'00 horas en la Cadena Ser. Lo dirigía Llamas y Mendo asistía como colaborador. Era un programa de debates de la actualidad totalmente abierto, sin exclusiones ideológicas y, creo, eso era lo que más me atraía. ¡Qué lástima que los políticos no sean, al menos, tan inteligentemente dialécticos!
Por cierto, les acompañaban José María Ridao y María Esperanza Sánchez, entre otr@s.
Desde que falleció Llamas, por esa y otras razones que no vienen al caso, me desenchufé de aquel programa en cuestión. Desconozco cómo lo llevan ahora pero supongo que Angels Barceló realizará una buena tarea -siempre lo ha hecho-. No obstante, sigo escuchando la radio -aunque otros programas o emisoras-.
En fin, simplemente quería dar cuenta de mi emotividad por el currículum de ambos y mi pesar por la ausencia de sendos. Requiescat in pace.

2 comentarios:

  1. Me enteré de la noticia en Portugal, y me recorrió un escalofrío por todo el cuerpo al recordar, aquellas noches en las que Carlos Llamas dirigía esos debates. Eran voces, y opiniones, pero era algo más: respeto entre distintos. Angels, aunque está bien, no es lo mismo. Por cierto se te ha olvidado otro Carlos, Carnicero.

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  2. ¡Ostias, llevas razón, se me ha pasado el maño! Te agradezco el comentario, y el recordatorio aún más... ¡Y qué debates!

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