martes, 23 de noviembre de 2010

El mercado de la adopción.

Desde hace años, uno de los temas a los que me he mostrado más sensible ha sido al de la adopción. Sé que hay muchas personas que, al final, lo han conseguido. Pero después de qué y cuánto.
Hoy me ha salido un surco en el risorio cuando he leído que dos de los principales problemas que existen para la adopción nacional van a tratar de solventarlos: el burocrático y la espera. Obviamente, el surco se me ha cerrado sin semilla dentro cuando he deducido que, en parte, se trata de reajustes económicos.
Cuando alguien quiere adoptar es sometido a multitud de exámenes de carácter personal -a los que no son sometidos otros padres sólo por el hecho de ser "naturales" (cómo me jode esta palabrita)-, a un desembolso extraordinariamente exagerado -lo cual dice mucho de uno de los valores que se han de reunir- y a un plazo eternamente largo -unos siete años de media, según estudios-.
Me da -y siempre me ha dado- que sigue siendo prioritario lo económico sobre el reacondicionamiento de los niños que, pese a hallarse en una situación marginal, terminan conviertiéndose en carne de cañón en el mercado "legal" de la compra-venta de personas.
Quiero explicarme sobre este último párrafo. Nunca me ha supuesto objeción alguna tener que pagar por adoptar pero me choca que se beneficie una entidad -gubernamental o no- de lo que se debería beneficiar una criatura en desamparo. Igual que acepto que esa misma entidad aporte garantías plenas sobre la intención real del adoptante y lo someta a ciertos estudios. Como también entiendo un tiempo de espera siempre que sea razonable.
En mi caso, la adopción habrá de esperar -más aún, si cabe- pues las condiciones se han ido modificando en contra de mis intereses. Siempre quise una niña china -por encima del resto de niñ@s necesitad@s- dado que me parecía más cruel que las quitaran del medio por... -bueno, a estas alturas no creo que tenga que explicarlo- y ahora se requieren unos estudios -entre otras cosas- que no tengo.
En fin, a pesar de la doble intención que veo en la nueva propuesta intentaré ver el lado positivo del asunto, a pesar de los datos: En España, hay cerca de cuarenta mil menores acogidos entre familias y centros de los que tan sólo el 10% son declarados aptos para ser adoptados permanentemente.
Igual lo natural es mirar hacia otro lado...

1 comentario:

  1. Así es y triste igualmente es el hecho que veo a mi alrededor, parejas que tienen dos niños adoptados y en cuanto pueden "se los quitan de encima" como si fueran un estorbo, digo yo, por qué no se compran un perro.
    fdo. Peter.

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