martes, 21 de diciembre de 2010

Mear fuera del tiesto

A ver, porque tratar de explicar esto puede llevar a malinterpretaciones si no se redacta con la debida elocuencia.
Leo en casi todos los medios de comunicación: "Denunciado por hablar del jamón en clase"...
Don José Reyes Fernández es un profesor del Instituto de Enseñanza Secundaria Menéndez Tolosa de La Línea de la Concepción (Cádiz).
El supuesto "¡afectado!" es un menor de religión musulmana llamado Aisha.
Aunque no viene al caso -eso espero-, Menéndez Tolosa fue ministro del Ejército en España -1962 a 1969-, habiendo ejercido previamente de gobernador militar en el Campo de Gibraltar (Cádiz). Osea, fue un general de Franco y ahora da nombre a este Instituto.
Bueno, pues estaba dando clases de geografía el profesor Reyes a sus alumnos, en concreto a lo que afecta el clima en la actividad económica, y no se le ocurre otra cosa más que hablar de lo bien que se conservan los jamones en la sierra de Trevélez -Granada- y lo próspero que resulta.
Aisha, herido en sus sentimientos más profundos, se pronunció afectado alegando que en su religión no se permite ni oir hablar de jamones.
Tras un intercambio de opiniones, el muchacho contó lo sucedido en casa y denunciaron al profesor por estos hechos... Los que he narrado grosso modo, y espero que hayáis pillado el acento sarcástico pues creo que ya habréis comprobado la oblicuidad de culto de este fervoroso apologeta del laicismo. Demos gracias de que no fueran clases prácticas.
Convendría recordar a los que se han criado en esta cultura e instruir a los que pretenden convivir dentro de ella que se está o se viene a un país laico donde la libertad de opinión sólo se vulnera si afecta a la monarquía -a pesar del obsoleto art. 525 del Código Penal- y que las religiones pueden instalarse sin imposiciones ni excesivos acomodos -mal que les pese-. A pesar de lo grotesco que me resulta la manifestación y exaltación de ciertas creencias, sé que he de convivir con ello al igual que los demás conviven conmigo. Y creo que esa ha de ser una de las máximas a tener en cuenta.
Por cierto, sin ánimo de ofender -pues tengo entendido que las apuestas también son tabú en algunas religiones-, suerte mañana con la lotería a quienes juguéis, aparte de muchísima salud -por supuesto-.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

La embajadora del príncipe del mundo.

Hace aproximadamente un mes leí una noticia que, al final, casi se me pasa comentaros. Hoy, que he perdido mi último barco en la expedición Malaspina, lo he recordado. No tiene nada que ver, lo sé, pero es que sobre esta expedición se me pasó hablaros cuando lo leí hace tres meses.
Como espero que la expedición Malaspina dé mucho de que hablar, prefiero abordaros ahora con la aventura de una mujer llamada Fuencisla Gozalo -a la derecha, en la imagen-.
Pues bien, esta procuradora -de profesión- lleva coleccionando desde hace años el libro "El Principito", de Antoine de Saint-Exupéry, en todos los idiomas que ha sido capaz de recopilar, superando los 200 ejemplares en otras tantas lenguas diferentes.
Buscando, conoció la historia del traductor afgano Ghulam Sakhi Ghairat -hoy director de la Escuela Diplomática de Kabul-. En 1977, tradujo El Principito al dari -un dialecto del farsi que se habla en Afganistán-. Aparte de no venderse nunca, bombardearon su casa donde guardaba los ejemplares y todo ardió. Él se salvó pues, en esos momentos, se hallaba en Nueva York.
En su cumpleaños, Fuencisla espetó a una treintena de amigos que, en lugar de objetos, le ayudaran a financiar la traducción de cinco mil ejemplares de tan magistral obra al dari... y así fue.
Poco después, se puso en contacto con el Ministerio de Defensa español, explicó lo sucedido -con más detalles- y, poco después, militares españoles desplegados en la zona repartieron ejemplares del libro traducidos al dari.
Hoy día, Fuencisla preside la Fundación Cometa que intenta reunir fondos para la creación de escuelas en un lugar donde pretenden que se llegue a emplear a mujeres y se eduque a l@s niñ@s en igualdad, contando con el beneplácito -a priori- del gobierno afgano, quien pondría los terrenos. La segunda lengua que se estudiaría sería el español.
Me parece que es una historia que guarda muchas conclusiones, aunque la mía se asoma entre los escasos renglones de este artículo. Celebro que haya gente tan abierta y dispuesta con los demás.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Galgo sin correa.

He venido observando durante el transcurso de estos días la "sorpresa" que ha causado, sobre todo en los medios de comunicación -¡hummm!-, la operación "galgo".
A riesgo de parecer cínico, creo que según están de adulteradas las competiciones y el carisma de profesionalización que han adquirido en el que la rivalidad es más cosa publicitaria -personal o empresarial-, tampoco debemos llevarnos las manos a la cabeza por los hechos descritos ni, por supuesto, generalizar.
Habrá quien pueda alegar que a toro pasado es fácil hablar pero esto no es nada nuevo, llevamos años y años con la misma cantinela. ¿Pero Marta Domínguez...? Pues como cualquiera, ¡qué diablos! y crea sospecha quien se vincule a Eufemiano Fuentes.
Se desmoronan los castillos de quienes acucian a la juventud -principalmente- a basar la sociedad en el deporte -por encima, la mayoría de veces, de la cultura-. ¡Qué fácil resulta, a veces, dogmatizar con palabras! Los que nos dedicamos, de algún modo, a tratar de generar y expandir la cultura sabemos a ciencia cierta que el verbo que conjuga una sociedad es la historia pretérita de la misma y que, a base de encajes de bolillos, cabemos todos, los fuertes y los débiles -sé que la constitución defiende esta idea, aunque los gobernantes no la promocionen-.
Y no digo que el deporte no esté bien, no tengo esos prejuicios, es más, creo haber relatado que disfruto -compartido en un bar, prioritariamente- de ciertos eventos deportivos y que profeso cierto seguimiento a algunos deportistas, aunque no más que a ciertos escritores-as, músicos, actrices-actores, dibujantes y demás integrantes de un gremio falto, muchas veces, de los recursos invertidos para los primeros. Pero no me pidan que los enjuicie por tomar sustancias menos nocivas que las que yo puedo injerir mientras los veo -eso sí sería cínico-.
Reitero que no se ha de generalizar, añadiendo que no estoy dando mi apoyo a Marta Domínguez, todo lo contrario. Una cosa es que uno tome ciertos productos y trate de engañar con ello a quien se deje engañar y otra muy distinta dedicarse a traficar con ello, lo cual considero más dañino y un engaño mayor, no sé ustedes.
Espero hacer comprender al sagaz lector que tampoco estoy haciendo leña del árbol caído -eso ya lo están haciendo otros-, sólo recojo la parte que considero que me corresponde.
Dicho esto, puntualizaré que para nada creo que todo se cueza únicamente en la piel del toro ni que esta trama vaya a concluir con estas detenciones -si me apuran, creo que hay algún interés oculto detrás-, ni siquiera es la única profesión o actividad envuelta en estos jaleos, pero sí se genera la sensación -y más entre algunos deportistas, cuasi resignados- de que quien quiera ver un deporte exento de resultados obtenidos por el dóping habrá de acercarse a algún patio de escuela... de momento.
No se olviden de no meter en el mismo saco a todos los deportistas que no ha sido esa mi intención. Como dice un amigo: "Algunos deportistas somos sanos, también nos tomamos nuestras cervecitas".

martes, 7 de diciembre de 2010

Gracias por vuestra visita.

Estaba trasteando por las entrañas del blog, buscando posibilidades de diseño -ya que las musas han ido a cobijarse a algún soportal donde no se mojen con tanta lluvia y me han dejado aquí solo-, cuando he hallado unos datos que jamás pensé que tendría ni, como consecuencia, que os iba a poder dar.
Resulta que me visitáis desde varios países y eso me halaga. Espero que no me exijáis traducir mis textos los que me leéis desde Estados Unidos -102-, Reino Unido -23-, Países Bajos -19-, Francia -14 o Canadá -10-, Rusia -5-, Croacia -2- o Alemania -1-.
No sé, es de agradecer aunque supongo que muchos habrán llegado a este blog por equivocación. Pero no deja de parecerme sorprendente, cuanto menos.
No quiero olvidarme tampoco de la mayoría de visitantes, los de habla hispana, procedentes de España -1908-, México -40-, Argentina -31-, Colombia -23-, Chile -10-, Bolivia -6-, Perú -4- y Venezuela -1-. De estos también habrá quien haya llegado por error, claro.
Tal vez halla visitantes de algún sitio más pero no me lo refleja. Ahí os dejo el mapa de visitas.
No sé si tendré alguna respuesta pero, si leéis este enlace, me gustaría que pusiérais la nota multicolor firmando desde donde lo estéis leyendo ¿qué os parece?
Ante todo, muchas gracias a todos, aunque ya os lo ponga en la página principal del blog.
Por cierto, los artículos más leídos han sido "Instrumentos de púa" -88-, "El niño Miguel -40- y "El elixir de la vida" -36-.
Juan Calle, desde Moguer, en Huelva -España-.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Ying yang, la dos.

Lo cierto es que, a estas alturas, me he quedado sin argumentos para tratar de explicarme que soy uno de los dos o tres de cada cien que ve o pone, de vez en cuando, la 2, según la última información dada al respecto.
Quizás, podría tratar de esgrimir algún argumento de irrelevante incomprensión o tratar de razonar puerilmente apoyándome en demagógicas bases de equilibrio intelectual en defensa de la segunda cadena pública pero mucho me temo que mi perspectiva no alcanza a ser tan sutil ni creo que vaya a decir nada que no haya expresado ya en este blog sobre el tema. Aparte, creo que quedaría excesivamente pedante.
Es más, reconozco que cuando me enchufo a la 2 es por la alta posibilidad de aprender algo que me aporte interés, no porque vaya a ver cosas que ya sepa o conozca.
Por cierto, ¿alguien recuerda aquellos anuncios que ponían hace años anunciando la dos? El título de este artículo en desacuerdo da una pista.
Creo que lo mejor que puedo hacer es mirar a mi ombligo y preguntarme cuál puede llegar a ser la valía de esta página. Yo diría que puede ser algo interesante, tal vez, para ese uno o dos por ciento restante. Si es así, vale la pena.
Esta es la matemática pura y dura. ¿El resto? Es una solución que habréis de valorar vosotros... Bueno, a quien le interese.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Será cuestión de tamaño.

Hoy, primer día del último mes de la primera década del siglo XXI. Nada, al fin y al cabo.
Entre tanto -locución adverbial de tiempo, no obstante-, leo el desfase de noticias que describen la actualidad de la humanidad hasta que los maestros Aute y Carlos Cano llegan, a través del Spotify, con su Sonata de Luna en Marrakesh.
He de parar un poco para buscar un sentido que, al fin, encuentro en mi interior.
Miro allende los cristales empañados de mi ventana, las ideas se disipan como lo ha hecho la llama del fósforo con el que he encendido mi pipa... y continúo sin ver romanticismo a las páginas de plasma de los diarios de medio mundo -casi-.
Lo único que ha conseguido Wikileaks, aparte de darse a conocer, es confirmar lo que ya sabíamos -o intuíamos- de nuestras clases políticas. Y esta, amig@s, es la noticia que más copa toda la prensa, tanto nacional como internacional, salvo los deportivos -no hace falta abrirlos para saber de qué hablan-.
Hay un hueco, cómo no, a las nuevas medidas del gobierno, a las maniobras en torno a las dos Coreas, a una operación en Barcelona contra el terrorismo de Al-Qaeda, al cierre de Chillida-Leku, a la subida de combustible, a la puta madre que ahogó a su hijo, a los desprendimientos en Gundogdu -provincia de Rize, Turquía-, al asalto de favelas en Río, al terrorismo en Colombia, a los narcoasesinatos -léase terrorismo, igualmente- en México, al nuevo quinceañero guerrillero de Wisconsin, a las víctimas del frío en Polonia, al geriátrico de Olot,...
Bueno, no queda tampoco tanto para que acabe este primer día del último mes de la primera década del siglo XXI, pero ya sabemos que, en breve, tendremos recapitulación diaria hasta la saciedad de lo acontecido durante todo este año y repetición de bodrios, así como de géneros de espiritualidad navideña en el que -¡qué curioso!- los no creyentes somos representados por personajes llenos de odio y malas acciones. También empezaremos a tener -o padecer- los ya clásicos paros de..., bueno, pilotos de avión, operadores de tren y otros servicios públicos, especialmente.
Pues bien, he hallado una noticia que, para algunos, puede ser buena. Han publicado en la revista «British Journal of Cancer» que los hombres que tienen el dedo índice más largo tienen menor riesgo de sufrir cáncer de próstata, según una investigación liderada por la Universidad de Warwick y el Instituto de Investigación del Cáncer de Reino Unido.
Y como más de un@ ya estará enredad@ con el dedo índice propio o de quien tenga al lado, ahí os dejo entretenid@s, pues es el que suele emplearse con el ratón, entre otras cosas, para bajar la página.