miércoles, 23 de marzo de 2011

Hijos del cierzo.

Quintilla bilbilitana

Si existe quien me ensimisme,
Diablo y Ángel con pluma*,
Describiéndonos los chismes
De los mares sin espuma,
Eres tú, Ángel Petisme.

Hoy me apetece dejaros esta letra de Ángel Petisme que me encanta. Espero que os agrade.

Blowin in the cierzo

Si Dylan fuese maño
sabría que no quedan respuestas en el viento,
que el viento aúlla como un perro rabioso,
y enloquece y gobierna a este pueblo;
sería sordo de narices y más seco
y marciano de lo que es. ¡Que ya le vale!
Hablaría del mar en todas sus baladas,
sabría que el desengaño
es el estadio natural del hombre,
y que para reírnos
tenemos que hacer daño,
como buenos somardas.

Si Dylan fuese maño sería anarquista
y no tendría todos esos problemas con Dios;
iría más al grano y dejaría de enmarañarse
en cielos de diamante;
bebería hasta derrumbarse,
- sin quitarse la armónica de los labios -,
de ese cáliz amargo y saturnal…

Si Dylan fuese maño
no tendría donde caerse muerto,
nadie le grabaría esos discos tan duros
donde las cucarachas se tiran de los pelos,
el señor pandereta convoca al huracán,
y la tinta invisible
se hace charco de sangre.

Pero claro, si Dylan fuese maño
otro gallo nos cantaría
por estos secarrales del demonio,
y a lo mejor aparecíamos en los mapas de América,
(y no en los catalanes),
y alguien dinamitaba esas puertas del cielo
para que no nos diesen por el culo
del mundo.

Para salir del “cierzo tremens”
de la forma más digna – es decir como pueda –
maúllan en mis pozos los versos de otro Dylan:

“Ando solo en una multitud de amores,
que la música salve los restos de la noche”.

Ángel Petisme, Cierzo (1997).

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