lunes, 25 de abril de 2011

Más vale lo malo conocido.

He leído este fin de semana una entrevista-encuentro entre tres nonagenarios que vivieron la II República y tres quinceañeros.

He procurado reflexionar desde la objetividad que me ha permitido mi inclinación visceral hacia la tercera y he llegado a la conclusión de que los pasos que este país ha dado hacia atrás por el caciquismo -básicamente- con sus catastróficas consecuencias incluidas, aún están lejos de ser reparadas.

Tengo en mis manos la Constitución de la República española de 1931 y, salvo terminologías que creo que hoy aceptamos -casi tod@s- pero de obligada referencia hace 80 años, la redacción era realmente progresista y óptima, partiendo de la educación que ha de ser la base de toda sociedad bien avenida.

No creo que aquella fuera la época dorada de la piel del toro pero me da que a nosotr@s, a l@s españolit@s de hoy, aún nos queda bastante por recorrer para llegar a aceptar esa mentalidad que, por supuesto, considero equitativamente más adecuada que la nuestra, la cual está sumida en el desencanto provocado por ese caciquismo consentido que aún maneja los hilos.

Por supuesto que mi inclinación es a favor de un gobierno laico y republicano pero -¡qué carajo!- con los gobernantes que tenemos hoy en día, sumisos de los poderes bancario, judicial y, en menor medida -afortunadamente- eclesiástico, creo que hay que empezar la revolución desde abajo y denoto cierta individualidad de cada un@ de nosotr@s. El algoritmo, al dividir da la aceptación a lo establecido con raíz en que más vale lo malo conocido... Aunque no haya de ser el camino adecuado para resolver la ecuación.

2 comentarios:

  1. Completamente de acuerdo contigo.Vivimos en una españa decimonónica que heredera del franquismo que se niega a recibir la herencia progresista que le dejó la malherida república, en fin...besos

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  2. Muchas gracias, Marisa... Si está malherida no está muerta, ojalá. Besitos

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