viernes, 2 de marzo de 2012

Arre, Rucio.

Hace falta un nuevo poder constituyente pero seré precavido pues nada más lejos de mi deseo que una revolución no pacífica, es cuestión de sensatez pero no me resulta tan sencillo con la crispación reinante, el carácter que nos precede y el complejo in crescendo de las dos Españas. Pero es evidente que lo que ha desvelado esta crisis, realmente, es una disfunción social, cultural y política que requiere una revisión. Y esta crisis tiene un apellido que detesto, Económica… Siempre está por medio el puto dinero.
Están en entredicho los principios tributarios en la piel del toro y me refiero a ellos por no perder la identidad genérica que condiciona hablar de esta crisis pues no creo que se trate de una crisis de identidad, cultural –creativamente hablando- ni social… Sí lo es política también, sin duda.
Según el sistema establecido, no existe el principio de igualdad y generalidad (todos somos iguales a la hora de pagar), se invierte el dogma del principio de capacidad económica (a mayor riqueza, mayor tributo), se anula el principio de progresividad (a mayor capacidad económica, más tributos), se ha demolido el principio de no confiscatoriedad (no pueden quitarte más de lo que tienes) y carece de argumentos el principio de legalidad (el estado establece los tributos). Está demostrado que no todos pagamos por igual, incluso se pide permiso a los poderosos de verdad para cobrarles, si no pagas una hipoteca te quitan el piso y debes una millonada, y son los mercados financieros y gobiernos ajenos los que hacen que nuestro estado nos haga pagar los platos que han ido rompiendo por lo que carece de crédito su actuación.
Creo ciegamente que quienes manejan los hilos de verdad aún no han aparecido. Que los cuatro monicacos que han sido descubiertos tienen detrás estrategas más inteligentemente establecidos pero si ya es difícil hacer pagar los platos rotos a un elefante que se ha metido en una tienda de vasijas, cómo no será tratar de atrapar al domador que observa atento desde el bar de enfrente tomándose un café en una taza que nunca se atreverá a pisar el elefante y ajeno a la mirada de cualquier curioso entretenido con el tinglado formado.
Todo se me asemeja –quizás es mi problema- a una partida de ajedrez pero con el condicionante de que hay más trebejos que escaques y el rival que defiende mi juego está maniatado, observando el tablero como Humphrey Bogart en Casablanca y con un reloj de arena agujereado. Enfrente, el rival acaba con mis trebejos a pedradas y ni siquiera esconde la mano.
Esto, al fin y al cabo, no será más que un simple artículo y, como en toda literatura, el autor debería saber sacarse un as de la manga y darle la vuelta a la partida con un final feliz pero este autor sabe que no serviría de mucho soltar un as, ni aún de corazones siquiera, sobre un tablero de ajedrez.
Si Alonso Quijano viniera a luchar contra estos gigantes montaría sobre Rucio, una vez más, pero mucho me temo que el enemigo, respaldado por la tiranía de la mayoría, empleará contra nosotros su monopolio de la violencia.

2 comentarios:

  1. "Siempre està por medio el puto dinero"!Es tristemente la verdad! "Se pide permiso de verdad a los poderosos para cobrarles",dices? Ademàs,en Francia,el leitmotiv que nos sirven durante esta campaña presidencial es:si les cobramos demasiado,van a marcharse y no podremos pagaros vuestras pensiones,vuestros salarios;no tendréis trabajo etc...En resumen,serian estos riquisimos màs o menos anonimos unos dioses imprescindibles que manipulan los gobiernos como marionetas!
    Muy bueno tu titulo que corresponde a la frase del fin de tu articulo! Sabes que por aqui tenemos de Alonso Quijano,el Quijote,una expresion "Se battre contre des moulins" para decir que ante una situacion inextricable no sirve para nada luchar...
    En cuanto a tu comparacion con el ajedrez,la encuentro muy convincente.Explica perfectamente el aspecto de pesadilla de la partida amañada aùn màs cuando nos damos cuenta de que el "rival" sabe muy bien enrocar exponiendo asi a su reina sin vergÜenza ;) y escondiendo con él el gato en algùn paraiso fiscal !
    En fin,el candidato Hollande anuncio' hace poco que iba a tasar los "grandes afortunados" de 75°/°y la derecha de redargÜir que,cito,"Es un despejo,una confiscacion fiscal.Lo necesario es que todo sea transparente."Es como si todos hubiesen olvidado que tienen soluciones para no declarar todo...
    Espero que me perdones,Juan,si no he entendido todo.Creo que "el domador" podrà disfrutar aùn de una vida feliz...
    Si llegas hasta el fin de mi comentario,te lo agradezco. Gracias por tu articulo! Un abrazo.
    Magda-Inés

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  2. Magda, me centro en la piel del toro porque es el cieno que piso, gracias por confirmarme que "no estamos solos en la tierra", jejeje. Esa expresión que tenéis también se usa aquí (pero en castellano, claro, jeje). A mí, la verdad, se me cae la cara de vergüenza cuando unas elecciones se celebran (de uno u otro bando) con banderitas porque han ganado, no entiendo qué han ganado, me parece tétrico ¿no se trata de ganar todos? ¿por qué celebrar antes de ver resultados? Se vende la piel antes de matar el oso.
    Creo que expresas mejor que yo la comparativa del ajedrez. Y no tengo que perdonarte nada, ojalá cada vez que escribo me encontrara reflexiones como la tuya, aunque fuera rebatiéndome algo.
    Llego, como ves, al final de tu comentario con buen paladar aunque son los domadores quienes disfrutan porque su conciencia no les permite conocernos.
    Un besazo, guapa.
    Juan Calle.

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