viernes, 27 de septiembre de 2013

Sonetín mexicano

Toca estar con Ciudad Juárez

SONETÍN MEXICANO

I
Dirás que por qué te escribo
sin acusarte recibo,
no se nos vaya a perder,
y te expongo mi alegato
contra los asesinatos
y el abuso del poder.

La de la mochila azul (1)
que se siente en el curul (2).

Que se llenen de conciencia
los capos de delincuencia
hasta saber respirar
y el manto de Guadalupe
extendido se ocupe
de lo que haya lugar.

II
Que te respeten la vida,
mi Ciudad Juárez querida,
y la paz del corazón.
Que la justicia no dañe
y la igualdad no se empañe
entre mafia y corrupción.

Y volver, volver, volver (3)
a las cosas del querer.

Con versos de la madeja
vendada bajo las cejas
maquilo mi sonetín
para sanar del olvido
todos los versos heridos
en manos de algún jolín (4).

(1) Pedro Fernández 
(2) Escaño
(3) Vicente Fernández 

(4) Rabón, interpretación interesada de "picha corta".

jueves, 30 de mayo de 2013

Al principio.

Al principio (Principios de epopeya)

A propuesta de Eladio Méndez
Estrofa libre de avanzadilla para poesía épica.

Al principio de los tiempos,
cuando el tiempo no existía,
surgieron los elementos:
Aire, tierra, fuego y agua.
La nada lo era todo
y eso no era de nadie
hasta que llegó el cobro
de recursos naturales.
Se hipotecaron las tierras,
ardieron los paraísos,
hubo un diluvio de guerras
y el viento se hizo cautivo.

A finales de los tiempos,
seccionados por minutos,
han surgido los lamentos
porque el mundo mata al mundo.
Todo tiene su escritura,
la nada duerme sin techo
y la vida se desahucia
a base de lanzamientos.

La DIGNIDAD de los tiempos
es un agujero oscuro
-con dominio, por supuesto-
tras el gravamen del mundo.

  
Incluido en la página 28 del libro “Campamento dignidad: Poemas para la conciencia”. Más información en http://latrastiendademerida.blogspot.com.es/2013/04/presentacion-de-campamento.html. Todo un lujo compartir "páginas" de campaña con grandes autores... Gracias, Eladio.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Improvisación para Teresa

video


Improvisación para Teresa
A María Teresa Lander

Abusando de hospitalidad,
mis besos se quedaron en tu boca
con su maleta de espontaneidad,
y de pudor y vergüenza muy poca.
Mi sonrisa se tornó aún más terca
que la oscuridad de tu mirada
sabiendo de tus labios ya tan cerca
y de tus sueños sobre mi almohada.
Mis jeroglíficos se definieron
con los susurros de tus arrumacos
y mis versos entrelíneas prendieron,
con tu danza de suspiros, cardiacos.
Ahora que el tiempo sigue andando
y los vientos nos soplan sin favor
enmarco unas caricias surcando
los besos con derechos de autor
allende los mares y su horizonte,
hacia el otro confín del planeta.
¡Rimad, versos, llevad nuestro simbionte
hacia aquellas islas tan recoletas!

Una vez más, quedo agradecido a José Varela (quien recita) y a María Teresa Lander (quien siente).

domingo, 3 de febrero de 2013

Generalizando, que es gerundio


Duele ver cómo los dirigentes (electos, of course) de un país siguen sin perder la vista de su ombligo.
Por eso, señor@s dirigentes, quiero hablaros de las sensaciones que percibo como ciudadano contributivo español de a pie. Sobre todo, después de escucharos decir a alguno que "generalizar es la mayor de las injusticias", ya que es un buen resumen de vuestros discursos.
Se generaliza, sí, y me contenta ver que sabéis el concepto que se va teniendo de ese "oficio" (otra generalización y la mayor bajeza con la que se le puede definir), aunque sospecho que sólo atendéis a ciertos medios de comunicación, los que aguardan sin chistar tras el plasma.
Los ciudadanos de a pie desconfiamos también de esos medios pero hasta esos os estáis echando encima.
Vosotros (sí, generalizando) sois los que os generalizáis.
Os habéis ocupado de inculcar el miedo también mediante leyes incomprensibles para la mentalidad que nos corresponde por época. Y, encima, dudo de vuestra consciencia al respecto.
Dudo que os molestéis en rastrear entradas como ésta salvo que se amenace seriamente con atentar contra el parlamento o el congreso, por ejemplo. Y aunque se me trate como un criminal por hacer uso de mi derecho a la pataleta en una manifestación, puedes seguir durmiendo tranquilo por mi parte (e ignorando cuanto digo) pues no soy de esa condición.
El ciudadano de a pie está lejos (ya os cuidáis de ello) de poder valorar los hechos tal como son y habéis engordado tanto el cerdo que os choca que pueda seguir correteando. A falta de pruebas, el ciudadano de a pie tampoco es gilipollas (por más que os empeñéis en tratarnos como tal) y tiene sensaciones, algo que aún no habéis comprendido cómo se maneja.
Y los ciudadanos de a pie, personas como somos, votantes como nos veis, tenemos sensaciones... ¿a falta de razón? De que estáis, de una u otra manera, untados porque no sois capaces de acabar con la corrupción sino más bien de escudar a vuestros compañeros corruptos anteponiendo vomitivas lealtades de partido antes de defender los intereses de todos nosotros...
También tenemos la sensación de que no todos sois iguales pero que los más golfos son los que encabezan estas conductas y que los demás lo encubrís, despachando al que no entra en el juego; de que lo injusto de verdad es que se nos quiten los derechos sociales por los que se tanto se ha luchado; de que haya tantísimas personas viviendo en la absoluta miseria mientras vosotros seguís ofendidos y ofendiéndoos; de que estáis ahí para acomodar vuestro futuro sin importaros un carajo la vida fuera de vuestra burbuja; de que estáis gobernando bancos y medios de comunicación e ignoráis de quién vivís los políticos, la prensa y los bancos, tratándonos como mera servidumbre de vuestros propósitos; de que se están salvando los muebles de este barco para vuestro patrimonio mientras nos hacéis ir saltando como ratas.
Y tenemos muchas sensaciones más pero no nos vais a escuchar ni leer porque no podemos financiar vuestras carreras políticas (aunque paguemos parte) ni a llenar vuestros oídos.
Pero eso sí, se os nota el miedo porque habéis empezado a caer los títeres y algunos titiriteros están empezando a asomar y las órdenes son cargar contra el pueblo, lo sabemos. No somos tontos ni gilipollas. No nos deis la vuelta a la tortilla. Vais por muy mal camino, estáis entre la espada de quienes mueven vuestros hilos y la pared de la mayoría real.