miércoles, 16 de diciembre de 2015

Contradicción

No hallo mayor contradicción que la antropología de la religión.

Sospechas

Sospecho que los creyentes se aferran a un dios para no tener que explicarse en cuestiones de materia metafísica.

Mijita

No, mijita, los reyes no son los padres sino unos opresores

Ficción

La ciencia, en cualquiera de sus ramas, nunca es ficción. En todo caso, es una materia posible a estudiar.
No nos equivoquemos: la única ficción es la religión.

© Juan Calle

sábado, 24 de octubre de 2015

Profanación

La palabra es un arma
que tiene su doble filo:
igual te mantiene en vilo
que no funciona la alarma;

tan pronto te lleva al karma
como mata con sigilo;
te hace pender de su hilo
o, diestramente, te "engarma".

Hay palabras que parecen
de ida cuando van de vuelta;
otras que no se merecen,
dueñas de las lenguas sueltas...

Palabras que reverencio
por sentenciar en silencio.

Profanación en la Casa Museo Zenobia - Juan Ramón Jiménez, Moguer (Huelva), 24/10/2015

©Juan Calle

miércoles, 21 de octubre de 2015

Moguer, 21 de octubre de 2015

Ya sabrás a estas alturas que papi es bastante suspicaz, sobre todo en lo relacionado con lo que deriva de la política y de los poderes.
Recientemente, has comenzado tu andadura escolar y no hacen más que surgirme dudas sobre si te han de preparar para ser una gran persona con un futuro ejemplar o una simple vasalla.
Aún no has cumplido 3 añitos y ya te están metiendo en la cabeza, con la excusa de realizar trabajos comunes en todos los centros educativos de este país, la falsa idea romántica de los príncipes y las princesas, que no hacen más que ensalzar una diferencia de género contra la que llevo luchando toda la vida y más en especial desde que formas una parte tan vital en mi vida, cariño, así como una diferencia de clases de la que parece que hay que hablar de refilón a pesar de ser la historia misma.
Porque claro, por lo que te escucho, te están hablando del rey y de la reina, de los príncipes y de las princesas, de los caballeros y de las damas,... pero nada te dicen de los artesanos, campesinos, ganaderos,... ni siquiera te he escuchado hablar de los bufones o de la peste negra.
Pues bien, mijita, estos últimos son los que han sustentado desde siempre la base de toda sociedad a pesar de su hambre, sus miserias y de ser quienes levantaron esos castillos que tan equivocadamente te están haciendo admirar, con su sudor  y mucha sangre  derramada, y digo equivocadamente porque no te hablan de arquitectura o arte, sino de la ostentación que predominó. Las miserables concesiones, por parte de la nobleza y de la curia, eran a cambio, por norma general, de la vida misma, un método de esclavitud que aún hoy se sigue viendo como algo normal... Claro, que, al final, todas terminan pareciendo ser confabulaciones en la cabecita de papi, ¿verdad?.
Y te despachan con un papel diciendo que tus papis han de ayudarte a hacer un trabajo sobre los castillos medievales con sus personajes, pero no he visto que aparezca en ningún lado el feudalismo, ni las cazas de brujas, ni el abuso de poder, ni los efectos de la inquisición que se llevaron a cabo en los interiores de esos mismos castillos, ni tantas otras características que no han hecho más que afianzar el estatus de los monarcas y de la iglesia, principalmente, en la parte, posiblemente, más oscura y retrógrada de la historia... de la humanidad. Porque aunque no lo parezca, o parezca que se olvide o que se instruye de manera no deliberada, la historia de la humanidad trata de seres humanos.
A fin de cuentas, estos son los mismos cuentos que tu papi se ha negado a leerte, o los ha modificado, y que hablan de toda esa miseria machista, religiosa, degradante,... con una fantasía de total normalidad.
¿De verdad que tenemos que empezar otra vez desde cero contigo, marcada por ser hembra e hija de tu padre?... te aseguro que hubiera sido mucho más sencillo, productivo, evolutivo y divertido para ambos (y para todos, pero en especial para ti que eres la única que no está apuntada a ninguna clase de religión en el cole -no salgo de mi asombro-) hablarte sobre el origen de las especies.
Me resulta paradójico que se insista desde los diferentes estamentos de la educación en que el principal papel lo tenemos que desarrollar o ha de estar reforzado por los papis, cuando me empieza a dar la sensación, mijita, de que lo que pretenden es reeducarnos a través vosotr@s e inculcaros, en esta edad tan ávida que tenéis, unos valores que, estadísticamente, tienden a desaparecer (según los estudios científicos que se van realizando sobre la evolución).

viernes, 18 de septiembre de 2015

Moguer, 18 de septiembre de 2015

Mira, mijita.

¡Qué bonita parece la luna incluso esta noche! Aunque te pretendan mostrar la influencia de seres imaginarios y miedo en el cuerpo por infinidad de prohibiciones de falsa moral e infundadas razones, esa luna que se presenta tan escuálida esta noche tiene mucha más influencia sobre nuestras vidas que todas esas falacias.

Pues bien, cariño, resulta una paradoja de mal gusto que esta noche presente forma de guadaña porque segará la vida de muchas personas. No la luna directamente, claro, pero será testigo de cómo acucia la muerte en las vidas humanas sometidas al yugo de su propia inhumanidad. Y no sólo esta noche, sino cada noche, pero te lo escribo en ésta.

Habrá, no lo dudo, infinidad de personas, salvando las franjas horarias, que disfruten de una u otra manera de esta luna tan bellamente mortal, bajo un halo de indiferencia, me atrevería a afirmar, sin cuestionar por ello una actitud despreocupada ni irracional. Y habrá quien perezca sin que tenga nada que ver con lo que pretendo mostrarte.

Pero nunca olvides, mijita, que bajo este cielo aparentemente sereno también se cobijan demasiadas vidas cuyo “techo” se muestra más “desconcertante” que para nosotros, por la soberanía de los "cielos desconocidos" y las razones incomprensibles de quienes se postulan, quienes se creen elegidos para ocupar un territorio idealmente delineado.

De ahí, y sé que me reitero, la importancia no sólo de la educación sino también, una vez recibida como nos la hacen concebir, de la capacidad de progreso y de abrir la mentalidad… De evolucionar, mi vida. Pues con ello es importante adquirir el sentido de saber apreciar el entorno sin magias ni milagros sino aceptando la ignorancia propia de las condiciones del lugar por parte de quienes estamos de arrendamiento en la naturaleza, de paso, nada más. Valorar lo mucho o poco que tengamos porque siempre será más que lo que otros ni siquiera conciben. Reclamar, sin embargo, lo que otros usurpan porque es más de lo que nosotros somos capaces de concebir. Y buscar un equilibrio, y procurar ser responsable con el legado de nuestras huellas.

Y también he de reiterarme en mi egoísmo para contigo, mijita, pues puestos a no alcanzar la utopía deseo que todo lo que te cuento no lo conozcas allende mis misivas, que pertenezcas a esa clase de personas que, por enamoramiento, por estudio,  o por cualquier otra inspiradora evocación, disfrutes de “estas lunas” voluntariamente y no te acomplejes contando estrellas en las noches que te resten de vida, y espero que sean muchas y vivas. Que si tienes que saber de esto no tengas más experiencia que el que la capacidad de observación te permita.


Mira, mijita, bajo esta misma luna morirán de hambre o de frío infinidad de personas que no lo merecen, al menos, más que otras que descansan plácidamente tras planear el devenir de los primeros. Y, sin embargo, la necedad del ser humano completa portadas con uno tan sólo de los segundos como si fueran iconos de la ética, rendidos a una pleitesía tergiversada en el orden de factores.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Moguer, 3 de septiembre de 2015

Mira, mijita, tiene la misma edad que tú.

Sus padres también querían lo mejor para él, sin duda, pero se topó con el peor animal que hay sobre la faz de la tierra: el ser humano, al que de humanidad ya no le queda nada.

Como ves, no juega con una pelota en la playa y ya no tiene miedo de que le alcancen las olas.

Podría haber ido contigo a la guardería y empezar el colegio la próxima semana, quién sabe, si en tu misma aula.

¿Y sabes lo que es peor? Mis lágrimas no van a solucionar nada, con el tiempo comprenderás por qué papi tiene el corazón más negro que los pulmones y odia a los gobernantes, y empieza a odiar a quienes les votan. Es injustificable ya esta ineptitud. Ya comprenderás el sentido de tirar la piedra y esconder la mano.

Y pienso en la próxima guerra que vendrá, y nos tocará a nosotros, porque será la consecuencia obvia de toda esta inhumanidad, y mira si soy egoísta que sólo pienso en cómo evitar que eso mismo te suceda a ti, antes incluso de pensar en cómo puedo evitar tanta atrocidad como individuo.

Ríe, mijita, ríe mientras puedas. Ya sabes que ahí está mi patria, en tu sonrisa. Espero que no venga nadie a expatriarme, nadie debería saber lo que es eso.

Disculpa que se me ahoguen las palabras, cariño, como el nene tumbado en la orilla.

Moguer, 9 de septiembre de 2015

Comienza un nuevo ciclo en el que habrá que luchar contra gigantes retrógrados y recalcitrantes que manejan la educación pública, en la que mañana inicias una nueva etapa de tu vida, mijita.

Espero saber contrarrestar lo suficiente los fantasmas del pasado, aún presentes inculcando miedos y restando valores, para que puedas ser tú misma y actualizada a los tiempos que deberías vivir... para que puedas desarrollarte como persona tal y como hayas de ser por ti misma, orgullosa y sin complejos, como viene siendo y ha de ser.

No voy a cargar sobre tus hombros lo que no he sido capaz yo de levantar, pero no sólo te preparas para el futuro: Eres el futuro, mijita.

Brindo a tu (eterna) salud, mijita, por el proceso natural de la evolución y porque no se apague la lucidez que destaca en tus instintos ni el brillo de tu mirada.

domingo, 26 de julio de 2015

Tararí

Yo quiero que tú, si quieres,
puedas jugar a los tronos,
entones los semitonos,
supliques a otros seres
-amén que no los hubiere
ni con pruebas de carbono-:
Para vivir como un mono
nadie te exige saberes.

De la misma forma, pido
que no vulneres mis creencias,
¡qué voy a hacer si la ciencia
tiene mucho más sentido!
Y, encima, he comprendido
que delinco por tenencia
de razón por disidencia
contra lo establecido.

Elije, pues, tú por ti,
y dame el mismo derecho
a golpearme en el pecho
buscando otro popurrí
sin cruz, manto ni cañí,
con reinados en barbecho,
sin procesión en mi trecho,...
Basta ya de tararí.

jueves, 23 de julio de 2015

The answer is blowing in the wind... and anthropology

Tengo la respuesta, niña,
no sólo está en el viento,
también está si se escudriña
la antropología sin cuentos.
El cielo carece de puertas.
Tras la atmósfera, un infinito
de espacio que nos desconcierta
pero no, por ello, finito.

Tengo mis ideas, cariño,
sobre lo que hay más allá
y, cuando lo explico, riño
con Maradona, Zeus o Ra,...
Quieren poner una frontera,
que nos dejemos de razones,...
A mí me van a dejar fuera
por mi escarnio con las ficciones.

Tengo lo que precisas, nena,
y no necesito oraciones
ni te caerán mil condenas
si rechazas mis tentaciones,
sólo te perderás lo bueno
que me gustaría aportarte.
No soy mesías ni galeno,
ni he venido para velarte.

domingo, 12 de julio de 2015

Soy yo



Soy una máscara de Sade
sin mirada retrospectiva,
tengo el corazón de jade
y el futuro a la deriva.

Soy una sombra puesta al día,
emigrante sin pedigrí
de una patria de mancebía
con internet y al ralentí.

Soy la resaca marchitada
en el jardín de flores muertas
de la estación desbastada
después de no sonar la alerta.

Soy un lujo para la vida,
eso nunca lo he dudado,
tengo la mirada perdida
y mi fracaso consagrado.

Soy huella de un paso perdido
fosilizado por el tiempo
de cuando el ángel caído
tuvo su grave contratiempo.

Soy yo. Ahora que me ignoras
sabes a lo que atenerte,
mis versos son los que empeoran

la conciencia tras conocerte.

 © Juan Calle 2012

domingo, 19 de abril de 2015

sábado, 18 de abril de 2015

El vencejo o la golondrina

Observo el vuelo del vencejo.
No descubro ni aprendo nada,
sólo observo el vuelo del vencejo.
Es más, ni siquiera soy una persona
que distinga al vencejo
de la golondrina.
Puede que observe
el vuelo de una golondrina
pero tampoco descubro ni aprendo nada.

miércoles, 15 de abril de 2015

Tengo, tengo, tengo. Tú no tienes nada...

Tenemos verbos, adjetivos,
sinónimos, métrica, verso,
metáforas, complementos
directos e indirectos,
singulares y plurales,
sujetos y predicados,
denominaciones, ripios,
retóricas, aliteraciones,
epítetos, onomatopeyas,
anáforas, elipsis,
paralelismos, paradojas,
ironías, sarcasmos,
antítesis, personificaciones,
símiles, contradicciones
y otros cuantos recursos
mediante los que tratamos
de comunicarnos con vosotros

pero sólo dais opción
a emitir un mudo voto
cada cuatro años
en el que cuesta expresar
tanto desacuerdo
con vuestra forma de reíros
de las personas,
repito, personas,
reitero, personas,
insisto, personas,
personas, personas,…
y la razón
de nuestros descontentos
con vuestros imperativos
seguidos de gerundios;
así de triste y pobre
es vuestro lenguaje.

No os extrañe, cualquier día,
amanecer habiendo aprendido
una lección nueva
una lección que, tal vez,
nunca olvidaréis.

¿veis lo que es dialogar?
¿reconocéis mi arma?
¿entendéis lo que os digo
o he de aclararos
que lejos de amenazaros
os estoy llamando ignorantes?

Sois un peligro

para esta sociedad.

miércoles, 8 de abril de 2015

Éste es mi planeta

Soy ese extraño que baja al pueblo
a compraros el tabaco, el pan y la leche
mientras me revisáis de arriba abajo
con vuestras miradas de soslayo
por no vestir en vuestro formato.

Soy el que escribe versos
que después os escucho repetir
sosteniendo un arma en la mano,
en nombre de algún dios
y descalificando a vuestros semejantes
por cuestión de latitud
sin comprender vuestra ignorancia.

Lleváis vida de hormigas
y admiráis las canciones de las cigarras
pero criticáis su estilo de vida
como si fuera una vaguedad
componeros los bailes
con los que os enamoráis
o, simplemente, os levantáis
para seguir hacinados
en vuestra cómoda vida a plazos.

Me llamáis ermitaño
pero no soy yo
quien vive en soledad;
en soledad vivís vosotros
lejos de la naturaleza que os sostiene
cobijados bajo líneas fronterizas
y colores manchados
para ondear trapos.

Me llamáis, por eso, loco
pero me la trae floja;
mientras miráis a ambos lados
para cruzar la calle
o salir de vuestra caja de cerillas
en esa pecera en la que os creéis a salvo,
yo sonrío con las mareas de la luna
y bailo alrededor del sol:
Éste es mi planeta
y vosotros unos simples inquilinos.

miércoles, 1 de abril de 2015

la inquietud del neandertal

No soy un adelantado a mi tiempo. De hecho, creo que no soy ni contemporáneo. Es más, confieso que “comulgo” más con la inquietud del neandertal adorando a un sol del que dependemos que con la imaginación del ser humano sometiéndose a la mentira y al miedo.

Próximamente...

©Juan Calle

viernes, 30 de enero de 2015

Cero con siete por el culo (con perdón)

No ha dejado de sorprenderme (y disculpen que empiece el texto con una negativa pero creo que así lo requiere el contexto) la petición por parte de UNICEF a las entidades mundiales de tres mil cien (3100) millones de dólares con el propósito de mejorar las condiciones de vida de unos sesenta y dos (62) millones de niños de todo el mundo sumidos en la pobreza y el desamparo o, como dicen en la citada ONG, “to reach over 62 million children at risk in humanitarian crises worldwide (para llegar a 62 millones de niños en situaciones de riesgo en las crisis humanitarias en todo el mundo)”.
 Mi cabeza, retorcida como pocas, no para de darle vueltas a las millonadas que se manejan “sólo” en este país, entre corrupción e inversiones en humo, fuera aparte de sobresueldos excesivos (lo de si se merecen o no parece que empieza a ser una cuestión objetiva, insultante adjetivo si releemos con atención el párrafo anterior, me parece).
Llevo cerca de un año "retirado" de la vida social (con sus redes incluidas) escribiendo lo que pretendo que sea una novela. Documentándome para tal propósito (es desquiciante cómo te puedes tirar cerca de un mes documentándote para escribir un puñetero párrafo y más con los resultados obtenidos, que resumiré aquí y por lo que cuento esto), he comprobado que la declaración de la renta es otra tapadera para mantener a la iglesia católica y toda la parafernalia mercantil que tienen a su alrededor. ¡Ojo, hablo de una entidad, de las personas que lo manejan y, por supuesto, quienes lo defienden! Si queréis creer en dioses, hadas o duendes debería de ser vuestro problema particular pero, al final, es problema de todos. En todo caso, aquí se habla de la explotación del engaño, no del engaño en sí mismo.
 Por todos los que realizamos la declaración de la renta, es sabido que existen un par de apartados en dicho documento de aportación voluntaria del 0’7% de nuestros tributos: La primera casilla, en este país aconfesional por constitución (el incongruente artículo 16.3: Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones), te invita a que lo dones a la iglesia católica (a ninguna otra religión o creencia); en la segunda casilla te invita a que, independientemente de lo asignado a la iglesia (tal cual), lo dones a fines sociales. Si no he entendido mal, si no marcas ninguna casilla ese tributo pasa a los presupuestos del estado.
 Bien, cualquiera de mi condición se inclinaría (como he venido haciendo hasta ahora) por marcar la casilla de los fines sociales pero, mira tú por dónde, ingenuo de mí, revisando datos para mi libro me encuentro con que cerca de la mitad del presupuesto destinado a las “oeneges” inscritas para recibir esos tributos rentan de la mano de la iglesia. Osea, o pagas directamente a los financieros católicos por su humo o los pagas a medias indirectamente pero con dolo y alevosía. Ciertamente, me siento sucio, muy sucio, por no haberlo averiguado antes. Supongo que soy víctima de esa transparencia tan opaca de la que presumen nuestros gobernantes pero tampoco voy a tratar de eludir mi responsabilidad en ello. Aunque, eso sí, los hilos que les manejan les hace parecer más despreciables y miserables… “desde mi ignorancia”.
 La razón por la que vomito estas lágrimas, desahuciadas de la razón e ilegales porque, como dijo Voltaire, “es peligroso tener razón cuando el gobierno está equivocado”, es para tratar de averiguar entre todos si hay alguna fórmula para que ese 0’7% que tributaré en breve vaya destinado, íntegramente, a sumarse a la petición de UNICEF para el propósito que reclama.
 Y aunque todo esto me lleve a plantearme una serie de cuestiones para las que, quizás, sería preferible no obtener respuesta, de no ser posible esta opción me pregunto (en voz alta), con la simpleza que me caracteriza, cuál puede ser la mejor opción si mi intención es poder seguir dando la cara con la conciencia tranquila y mis obligaciones legales cumplidas (es decir, sin incumplirlas).

Foto: UNICEF