domingo, 19 de abril de 2015

Las puertas del campo


Odio las puertas del campo
y aún más sus vallas y sus muros
pero, en definitiva,
qué son si no las ciudades.


sábado, 18 de abril de 2015

El vencejo o la golondrina

Observo el vuelo del vencejo.
No descubro ni aprendo nada,
sólo observo el vuelo del vencejo.
Es más, ni siquiera soy una persona
que distinga al vencejo
de la golondrina.
Puede que observe
el vuelo de una golondrina
pero tampoco descubro ni aprendo nada.

miércoles, 15 de abril de 2015

Tengo, tengo, tengo. Tú no tienes nada...

Tenemos verbos, adjetivos,
sinónimos, métrica, verso,
metáforas, complementos
directos e indirectos,
singulares y plurales,
sujetos y predicados,
denominaciones, ripios,
retóricas, aliteraciones,
epítetos, onomatopeyas,
anáforas, elipsis,
paralelismos, paradojas,
ironías, sarcasmos,
antítesis, personificaciones,
símiles, contradicciones
y otros cuantos recursos
mediante los que tratamos
de comunicarnos con vosotros

pero sólo dais opción
a emitir un mudo voto
cada cuatro años
en el que cuesta expresar
tanto desacuerdo
con vuestra forma de reíros
de las personas,
repito, personas,
reitero, personas,
insisto, personas,
personas, personas,…
y la razón
de nuestros descontentos
con vuestros imperativos
seguidos de gerundios;
así de triste y pobre
es vuestro lenguaje.

No os extrañe, cualquier día,
amanecer habiendo aprendido
una lección nueva
una lección que, tal vez,
nunca olvidaréis.

¿veis lo que es dialogar?
¿reconocéis mi arma?
¿entendéis lo que os digo
o he de aclararos
que lejos de amenazaros
os estoy llamando ignorantes?

Sois un peligro

para esta sociedad.

miércoles, 8 de abril de 2015

Éste es mi planeta

Soy ese extraño que baja al pueblo
a compraros el tabaco, el pan y la leche
mientras me revisáis de arriba abajo
con vuestras miradas de soslayo
por no vestir en vuestro formato.

Soy el que escribe versos
que después os escucho repetir
sosteniendo un arma en la mano,
en nombre de algún dios
y descalificando a vuestros semejantes
por cuestión de latitud
sin comprender vuestra ignorancia.

Lleváis vida de hormigas
y admiráis las canciones de las cigarras
pero criticáis su estilo de vida
como si fuera una vaguedad
componeros los bailes
con los que os enamoráis
o, simplemente, os levantáis
para seguir hacinados
en vuestra cómoda vida a plazos.

Me llamáis ermitaño
pero no soy yo
quien vive en soledad;
en soledad vivís vosotros
lejos de la naturaleza que os sostiene
cobijados bajo líneas fronterizas
y colores manchados
para ondear trapos.

Me llamáis, por eso, loco
pero me la trae floja;
mientras miráis a ambos lados
para cruzar la calle
o salir de vuestra caja de cerillas
en esa pecera en la que os creéis a salvo,
yo sonrío con las mareas de la luna
y bailo alrededor del sol:
Éste es mi planeta
y vosotros unos simples inquilinos.

miércoles, 1 de abril de 2015

la inquietud del neandertal

No soy un adelantado a mi tiempo. De hecho, creo que no soy ni contemporáneo. Es más, confieso que “comulgo” más con la inquietud del neandertal adorando a un sol del que dependemos que con la imaginación del ser humano sometiéndose a la mentira y al miedo.

Próximamente...

©Juan Calle