miércoles, 15 de abril de 2015

Tengo, tengo, tengo. Tú no tienes nada...

Tenemos verbos, adjetivos,
sinónimos, métrica, verso,
metáforas, complementos
directos e indirectos,
singulares y plurales,
sujetos y predicados,
denominaciones, ripios,
retóricas, aliteraciones,
epítetos, onomatopeyas,
anáforas, elipsis,
paralelismos, paradojas,
ironías, sarcasmos,
antítesis, personificaciones,
símiles, contradicciones
y otros cuantos recursos
mediante los que tratamos
de comunicarnos con vosotros

pero sólo dais opción
a emitir un mudo voto
cada cuatro años
en el que cuesta expresar
tanto desacuerdo
con vuestra forma de reíros
de las personas,
repito, personas,
reitero, personas,
insisto, personas,
personas, personas,…
y la razón
de nuestros descontentos
con vuestros imperativos
seguidos de gerundios;
así de triste y pobre
es vuestro lenguaje.

No os extrañe, cualquier día,
amanecer habiendo aprendido
una lección nueva
una lección que, tal vez,
nunca olvidaréis.

¿veis lo que es dialogar?
¿reconocéis mi arma?
¿entendéis lo que os digo
o he de aclararos
que lejos de amenazaros
os estoy llamando ignorantes?

Sois un peligro

para esta sociedad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario